Recuerdo una vez en la que iba con una chica. Habíamos estado rozándonos en medio del restaurante italiano con todo el mundo mirándonos, pero necesitábamos más. Así que subimos al ascensor transparente, que se encontraba en el centro del local.
Esperamos a que se llenara y cuando estaba subiendo la chica comenzó a masturbarme. Me rozaba con tanta intensidad que juro que se me escaparon una serie de jadeos que escandalizó a la familia que iba delante. La madre les tapó los oídos a los niños, mientras que el padre no dejaba de mirarnos nerviosamente. Fue muy divertido”, comenta entre risas.

¿Cuáles son las confesiones de mujeres? Hablamos con mujeres seguras de sí mismas para tratar de dar respuesta a esta famosa pregunta. Ellas están dispuestas a hablar de sexualidad sin tapujos, de hablar de sus entrañas, de lo que las motiva, les gusta y les interesa. Sin censura. ¿Te animas a escucharlas?”